Consecuencias de la nueva fiscalidad de la UE para el comercio de servicios electrónicos

Posted by on 5 enero, 2015 in Comercio electrónico y nuevas tecnologías, Contratación Internacional, Unión Europea | 0 comments

A partir del 1 de enero de cualquier empresa de venta de servicios electrónicos a particulares y clientes no comerciales (B2C), dentro de la Unión Europea (UE), deberá cobrar el IVA aplicable al país de residencia del consumidor, en vez del aplicable al país de residencia del proveedor de servicios electrónicos, como hasta ahora.

Tax On Credit Debit Card Displays Taxes Return- by Stuart MilesPara obtener una definición concreta de qué es un servicio electrónico hay que remitirse a la Regulación (EU) 282/ 2011, la cual incluye, entre otros, servicios como el diseño e implementación de páginas web; servicios de hosting web; mantenimiento a distancia de programas y equipos informáticos; acceso, descargas y actualización de software; suministro y descarga de imágenes, textos e información así como el acceso a bases de datos; suministro y descargas de música, videos, peliculas y videojuegos; servicios de educación a distancia etc.

Esto implica en la práctica que cualquier empresa que presta servicios electrónicos a consumidores y clientes no comerciales dentro de la UE tendrá que determinar dónde se encuentra el consumidor final con el fin de cobrar correctamente la tasa de IVA aplicable. Desde un punto de vista práctico, esto se podrá realizar mediante la identificación de la IP del consumidor en el proceso de compra online. A su vez, esto significa que las empresas de comercio electrónico tendrán que soportar múltiples tipos de IVA ya que no existe una tasa de IVA coherente en toda la UE, existiendo porcentajes que van del 15% hasta el 27%.

Estas reglas son obligatorias para cualquier tipo de negocio electrónico, sin importar su ubicación fuera o dentro de la UE, es decir, en tanto en cuanto su servicio pueda ser adquirido por un consumidor ubicado dentro de la Unión Europea, le serán de aplicación estas normas suprimiendo la distinción entre empresas de la UE y extracomunitarias que prestan servicios electrónicos a clientes B2C dentro de la UE.

 

De esta forma, la aplicación del IVA a los servicios electrónicos queda de la siguiente manera:

 

-Situación actual: IVA del país de residencia del vendedor -A partir de 2015: IVA del país de residencia del consumidor
Sin cambios a partir del 2015: IVA aplicable al país de residencia del consumidor
Sin cambios a partir del 2015: IVA comunitario no aplicable, posible aplicación del IVA del país de residencia del consumidor

En consecuencia, las empresas de comercio electrónico deberán de registrase en aquellos países en donde residan sus potenciales clientes B2C y aplicar a sus precios la tasa de IVA que sea aplicable en sus respectivos países. No obstante los operadores de comercio electrónico también podrán registrarse para usar el sistema mini-One-Stop-Shop (MOSS). MOSS es un sistema para los proveedores de servicios de comercio electrónico transfronterizo para poder estar registrado en un solo estado miembro europeo y contabilizar el IVA devengado en otros países a través de este registro. De esta forma, la autoridad tributaria local en el Estado miembro en el que está registrado el negocio recogerá la responsabilidad total del IVA y, a su vez, lo distribuirá en su nombre a las autoridades fiscales del país de la UE que sean pertinentes.

Esta nueva normativa implica que la tasa aplicable al IVA dentro de un país miembro o la localización de la residencia vendedor en la UE, dejarán de ser aspectos relevantes a la hora de adoptar decisiones estrategias de elección de país e implantación dentro de la UE, cobrando mayor importancia aspectos como las regulaciones legales del país en cuestión, la protección ofrecida a la propiedad intelectual, el costo y formación de la mano de obra, los impuestos aplicables a las empresas etc.

Uno de los problemas de esta normativa, tambien conocida como “tasa Amazon”, es la adecuación que tendrán que realizar los negocios online para adecuarse a esta normativa y los costos asociados a ello, lo que con toda probabilidad acabará repercutiendo en el precio final de adquisición de los e-servicios. Por si no fuera poco para los operadores online, en 2014 entró en vigor la nueva Directiva sobre derechos del consumidor que introduce nuevas regulaciones relativos a los contratos negociados a distancia y fuera de los establecimientos mercantiles (ver post).

Así mismo, muchos consumidores sufriran un encarecimiento de los precios de los productos digitales ya que hasta ahora se les aplicaba una tasa de IVA reducida, como era el caso de Amazon, con residencia en Luxemburgo y que aplicaba un IVA del 3% a sus libros digitales.

 

Photo by: Stuart Milles

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